¿Qué es la hiperplasia benigna de próstata (HBP) o crecimiento de próstata?

Este artículo es el primero de una pequeña serie de 3 artículos sobre la Hiperplasia Benigna de Próstata. En el segundo habla del tratamiento médico y el tercero del tratamiento quirúrgico.


Definiendo la HBP

Existen distintas causas por las cuales una persona puede presentar síntomas molestos relacionados con la micción. En este artículo nos centraremos predominantemente en los síntomas urinarios que se deben a una obstrucción de la salida de la orina de la vejiga producida por un crecimiento benigno, es decir, no canceroso de la próstata. Este crecimiento se llama Hiperplasia Benigna de Próstata o HBP.

Es importante saber que los síntomas relacionados con la micción pueden deberse a causas distintas de un crecimiento prostático, como por ejemplo un estrechamiento de la uretra, una piedra o algún cuerpo extraño en la vía urinaria, alteraciones en el funcionamiento de la vejiga, entre otros. Algunas veces puede haber más de una causa implicada en las molestias de un paciente. Por esto es muy importante que su médico haga una evaluación completa de las distintas posibles causas de sus síntomas [1].

Las molestias para orinar son muy frecuentes entre los hombres, sobre todo a partir de los 50 años. Se calcula que aproximadamente un tercio de los hombres de más de 60 años tendrán molestias para orinar que requieran tratamiento [2].


La uretra que es el conducto por donde pasa la orina desde la vejiga hacia el exterior. La próstata se ubica debajo de la vejiga y envuelve completamente a la uretra, como si fuera un neumático.


Lo que ocurre en el caso de la HBP es que la próstata disminuye el calibre de la uretra. Cuando se produce un crecimiento de la próstata puede obstruirse parcialmente la luz de la uretra.


Es importante saber que no siempre el tamaño de la próstata se relaciona directamente con el grado de obstrucción.  En algunos casos se puede producir un crecimiento prostático poco importante pero que obstruye mucho la uretra y produce molestias para orina muy importantes. En estos casos, a pesar de que la próstata es pequeña, se necesita tratamiento.


También puede pasar lo contrario.  Hay personas que en una ecografía les detectan que tienen una próstata muy grande, pero que no tienen molestias para orinar. En estos casos, por muy grande que sea la próstata, si no hay ningún síntoma, no es necesario realizar tratamiento.


Tipos de Síntomas

De cara a entender las causas y definir mejor los tratamientos, los síntomas de los pacientes con HBP se suelen clasificar en dos grupos:

  1. Síntomas de vaciado: Son los que se perciben durante la micción y los principales son:
  • presentar un chorro débil o fino
  • presentar retraso o dificultar para empezar la micción
  • presentar un chorro con interrupciones o entrecortado
  • tener que apretar o hacer fuerza para conseguir que salga la orina

Como norma general, estos síntomas se relacionan más directamente con una obstrucción en la salida de la orina desde la vejiga.

2. Síntomas de llenado: Son los que se perciben durante el tiempo en que se está llenando la vejiga, es decir, entre micción y micción. Los principales son:

  • Aumento de frecuencia miccional diurna o la necesidad de orinar más veces durante el día.
  • Nocturia o la necesidad de despertarse por la noche para orinar.
  • Urgencia o la aparición de necesidad de orina rápida e intensa que cuesta aguantar.
  • Incontinencia, escapes involuntarios de orina.

Como norma general, estos síntomas son debidos a un funcionamiento incorrecto de la vejiga, que podría darse por un problema directamente en la vejiga o por una mala adaptación de la vejiga a la obstrucción de la salida de la orina producida por la próstata durante mucho tiempo [3].


¿Cómo se diagnostica la HBP?

Lo primero que hay que hacer es averiguar datos importantes del paciente como enfermedades, medicamentos que tome habitualmente, estilo de vida y factores emocionales y psicológicos que puedan afectar como orina una persona.

Para valorar los síntomas, son útiles los cuestionarios validados. El más frecuentemente utilizado en nuestro medio es el IPSS [4].

Hay distintos exámenes que ayudarán a aclarar el origen de los problemas del paciente.

  • Un análisis de orina ayudará a descartar problemas médicos como infección de orina, sangre en la orina o diabetes mellitus [5].
  • Para valorar el volumen de la próstata puede realizarse un tanto un tacto rectal o una prueba de imagen, siendo la más frecuentemente utilizada la ecografía. Conocer el tamaño prostático es importante para seleccionar el tratamiento adecuado, tanto médico como quirúrgico, como veremos en los siguientes videos.
  • Un análisis de sangre es de utilidad para valorar en antígeno prostático específico o PSA, el cual nos ayuda a evaluar el riesgo de cáncer de próstata así como el riesgo de crecimiento prostático [6,7].  También permite valorar que los riñones estén funcionando correctamente, a través del nivel de creatinina. Esto es importante ya que los pacientes con HBP tienen un mayor riesgo de presentar problemas del funcionamiento de los riñones [8].
  • Una prueba que aporta información muy útil es la flujometría. Esta prueba consiste en valorar la velocidad del flujo de la orina entre otros parámetros.  Consiste en orinar en un aparato que realiza la medición [9].

Estas son las pruebas más utilizadas en la evaluación inicial de un paciente con clínica compatible con HBP. No son todas las pruebas que existen y es muy importante saber que ninguna de estas pruebas puede por si sola realizar el diagnóstico de HBP. Las pruebas deben ser evaluadas en conjunto y sobre todo considerando la clínica y las características de cada paciente.  


MENSAJE FINAL
  • HBP no es la única causa de síntomas miccionales (LUTS).
  • El tamaño de la próstata no define la necesidad de tratamiento.
  • Existen síntomas de llenado y vaciado.
  • Realizar historia clínica completa.

Bibliografía

[1]           S.G. (Chair), J.N.Cornu, M. Gacci, C. Gratzke, T.R.W. Herrmann, C. Mamoulakis, M. Rieken, M.J. Speakman, K.A.O. Tikkinen, M. Karavitakis, I. Kyriazis, S. Malde, V.I. Sakalis, R. Umbach, Management of Non-neurogenic Male LUTS, in: EAU Guidel. Edn. Present. EAU Annu. Congr. Amsterdam 2020, 2020. http://uroweb.org/guidelines/compilations-of-all-guidelines/.

[2]           C.G. Roehrborn, Benign Prostatic Hyperplasia: Etiology, Pathophysiology, Epidemiology, and Natural History, in: Campbell-Walsh-Wein Urol., 12th editi, Elsevier Inc., 2021: pp. 2425–2462.

[3]           F.J. Brenes Bermudúdez, J. Carballido Rodriguez, J.M. Cozar Olmo, A. Fernandez-Pro Ledesma, C. Hernandez Fernandez, B. Miñana Lopez, J.M. Molero Garcia, Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP), 2nd ed., IMC, Madrid, 2017.

[4]           M.J. Barry, F.J. Fowler, M.P. O’Leary, R.C. Bruskewitz, H.L. Holtgrewe, W.K. Mebust, A.T.K. Cockett, J.G. Blaivas, A.J. Wein, The American Urological Association symptom index for benign prostatic hyperplasia, J. Urol. 148 (1992) 1549–1557. https://doi.org/10.1016/S0022-5347(17)36966-5.

[5]           C.G. Roehrborn, G. Bartsch, R. Kirby, G. Andriole, P. Boyle, J. De La Rosette, P. Perrin, E. Ramsey, J. Nordling, G. De Campos Freire, S. Arap, Guidelines for the diagnosis and treatment of benign prostatic hyperplasia: A comparative, international overview, Urology. 58 (2001) 642–650. https://doi.org/10.1016/S0090-4295(01)01402-9.

[6]           C.G. Roehrborn, J.D. McConnell, M. Lieber, S. Kaplan, J. Geller, G.H. Malek, R. Castellanos, S. Coffield, B. Saltzman, M. Resnick, J. Waldstreicher, Serum prostate-specific antigen concentration is a powerful predictor of acute urinary retention and need for surgery in men with clinical benign prostatic hyperplasia, Urology. 53 (1999) 473–480. https://doi.org/10.1016/S0090-4295(98)00654-2.

[7]           C.G. Roehrborn, P. Boyle, A.L. Gould, J. Waldstreicher, Serum prostate-specific antigen as a predictor of prostate volume in men with benign prostatic hyperplasia, Urology. 53 (1999) 581–589. https://doi.org/10.1016/S0090-4295(98)00655-4.

[8]           G.S. Gerber, E.R. Goldfischer, T.G. Karrison, G.T. Bales, Serum creatinine measurements in men with lower urinary tract symptoms secondary to benign prostatic hyperplasia, Urology. 49 (1997) 697–702. https://doi.org/10.1016/S0090-4295(97)00069-1. [9]             J.M. Reynard, Q. Yang, J.L. Donovan, T.J. Peters, W. Schafer, J.J.M.C.H. De La Rosette, N.F. Dabhoiwala, D. Osawa, A.T.L. Lim, P. Abrams, The ICS-’BPH’ Study: Uroflowmetry, lower urinary tract symptoms and bladder outlet obstruction, Br. J. Urol. 82 (1998) 619–623. https://doi.org/10.1046/j.1464-410X.1998.00813.x.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: